La población de L'Escala tiene buenas comunicaciones, la carretera
N-II y la autopista A-7 (salida 5) hacen fácil el acceso a la población. Su
privilegiada situación y su entorno natural la han convertido en un lugar turístico
de gran renombre.
La cocina, de gran prestigio reconocido por todo el país, se abastece de verduras
y carnes de la comarca y de la diversidad de peces de este rincón del Mediterráneo.
Las fiestas forman parte de la tradición y de la historia de l’Escala, el paso
del tiempo ha cambiado muchos hábitos pero hay fiestas que en l’Escala
se mantienen vivas: el carnaval, los conciertos de verano, la fiesta
de la anchoa, la concentración de gigantes, el aplec de sardanas
(encuentro de sardanistas), etcétera.
L'Escala acoje una de las industrias más antiguas y tradicionales,
heredada de nuestros antepasados, los griegos de Empuries. La salazón
de las anchoas es un producto casero, natural y con denominación
de origen.
En la parte antigua de la población hay la iglesia parroquial de Sant Pere
de l’Escala y unas cuantas callejuelas estrechas que conservan algunas hermosas
casas de los siglos XVIII y XIX, y entre las que destacan la casa donde nació
y murió Víctor Català (seudónimo de la escritora Caterina Albert i Paradís).
También encontramos la casa Meranges (la familia Meranges destacó durante el
siglo pasado por su trabajo en las excavaciones d’Empúries), y el antiguo Alfolí
de la Sal o Pòsit Vell. L’Escala cuenta con una amplia y diversificada oferta
comercial, que se complementa con el mercado de los domingos.